Monitorización del equilibrio del ecosistema forestal y seguimiento de la salud de los árboles.
Registra el número de arces, colmenas y avistamientos de búhos en el ecosistema forestal. Monitorea el índice de salud del bosque, calculado a partir de la densidad de árboles, la población de abejas y las horas de luz solar. Registra el estado de conservación de especies como el arce azucarero, la abeja melífera y el búho cornudo. Ajusta los niveles diarios de exposición a la luz solar para observar su impacto en las tasas fotosintéticas y la salud del bosque. Restablece los parámetros del ecosistema a sus valores iniciales predeterminados. Agrega nuevos árboles y expande las colmenas para aumentar la cobertura de polinización y la estabilidad del hábitat.