Una solución extraordinaria a la dicotomía del bien y el mal
Cada uno de nosotros se enfrenta a la inconsistencia de las decisiones que toma. Cuando la duplicidad es irreversible, tenemos una probabilidad del 50/50, y para una decisión se puede lanzar una moneda, esperando que salga cara o cruz, pero se pueden aprovechar las excepcionales propiedades de este juego y descubrir de qué lado estás ahora.